De mi infancia en un puñito de palabras, y a propósito del día del niño.

Hubo alguna vez un árbol llamado Cahír. Y era mágico. Una de sus ramas se llamaba Naberia y era la tierra del hielo. Otra rama se llamaba Sairia, y era la tierra del fuego. Había un trozo de madera clavado entre ambas; el puente que conectaba las naciones y en el que se libraron innumerables batallas. Hoy me pregunto qué será de ese árbol. Sé con certeza … Continúa leyendo De mi infancia en un puñito de palabras, y a propósito del día del niño.