Donde cae el rayo

Solamente podía continuar corriendo. No tenía alternativa. Sabía que nadie le ayudaría; le tenían miedo. Le seguían de cerca, acortado la distancia que los separaba a cada segundo. No podía verlos, pero podía escucharlos; gritando a sus espaldas, maldiciéndolo con rabia. Tropezó. Un dolor agudo mordió su rodilla. No había visto la piedra. Estaba tan oscuro; la noche lo encerraba en sus entrañas y ni … Continúa leyendo Donde cae el rayo